Albert Einstein dijo que si buscas resultados diferentes
tienes que hacer cosas diferentes, y en el competido mundo de las ventas esto
es una verdad aplastante.
Todos quieren vender, pero muchos buscan resultados
diferentes haciendo las mismas cosas, muchos ignoran que las técnicas que usan
hoy, funcionaron ayer, pero no lo harán mañana.
Lo que vas a leer a continuación con respecto a las ventas
es algo diferente, pero que garantizará que tengas resultados diferentes.
“Recuerda, tus clientes no compran tu producto, es a ti a
quien compran y venderán tu producto por tí”
Alfred e. Lyon
Todo buen vendedor sabe que lo más importante es crear un
vínculo emocional con el cliente, toma tiempo para que la gente pueda confiar
en ti y sentirse a gusto cuando estén tratando contigo, cuando esto suceda la
balanza siempre se moverá a tu favor.
Tu cliente olvidará que está comprando algo, simplemente
adquirirá un producto de parte de un buen amigo.
Trasmite a tu cliente la emoción que sientes al hablar de tu
producto o servicio, esto significa que tú fuiste el primero en comprarlo y tu
cliente no solo querrá lo que vendes, sino que deseará la alegría que ve en ti,
¡esto no se puede ocultar!.
Muchos vendedores en la actualidad se comportan de una forma
cálida, atenta y amistosa con el cliente potencial, pero al momento de cerrar
la venta cambian totalmente su actitud, se vuelven ajenos, y hasta groseros con
quienes ya compraron, esto les cierra la oportunidad de nuevas compras por
parte del cliente y por consecuencia pierden también las buenas referencias que
puedan generar compras posteriores.
Esta clase de vendedores desconocen las sabias palabras de
Katherine Barchetti cuando dijo: “haz un cliente, no una venta“.
Es muy importante que escuches a tu cliente y sus
motivaciones para comprar, él tiene algo importante que decir, lee entre líneas
y descubrirás lo que busca, no le vendas un traje sastre cuando él quiere un
traje de baño, desarrolla un olfato aprendiendo a escuchar. Un cliente
incomprendido seguramente se dará la vuelta y no volverá jamás.
Las oportunidades nunca se pierden, y si no las aprovechas,
tu competencia lo hará, si no trataste como rey a uno de tus posibles clientes
alguien más lo hará, pero es importante que recuerdes que siempre tendrás la
oportunidad de hacerlo otra vez, vender requiere que seas paciente, atento y
servicial con la persona que tiene el poder “de la compra”.
Lo más importante
Disfruta la venta, nunca tomes tu trabajo como una aburrida
labor diaria, reconoce que tu estado emocional, mental y sobre todo tu actitud
son el principio de un buen día de ventas, nadie querrá tratar con un vendedor
mal encarado, aburrido o amargado.